Es una de esas noches en las que no sabes que pasara si ella dijera que si al fin.
De esas noches en las que no puedes pensar en otra cosa que no sea abrazar su cuerpo o besar su cuello
En las que los minutos no pasan y los segundos se hacen horas, pensando solo y en la oscuridad que es lo que pasaría si pudieras estar asolas un minuto con ella.
Deseando que ese miedo al fracaso, al error, a no decidirse o a ser lastimado otra vez, se vaya y no regrese más, dejándome vivir tranquilo otra vez.
Imaginando como se sentirían sus manos sobre las mías, deseando probar sus labios y llevarme su aroma conmigo, pidiendo al cielo que se cumpla esta vez.
Lo que me preocupa no es lo que yo siento o pueda sentir, lo que me preocupa es si será o no correspondido, lo que me aterra no es el rechazo sino el olvido, lo que me molesta no es el no poder hablarle sino el pensar que talvez no me escuche.
Es curioso como puedo extrañar algo que no tengo y no sabre si algún día tendré, como es que puedo desear algo con tanto fervor sin saber tan si siquiera si eso en ella existe.
Pero más importante aun para mí ¿Por qué me hace ella sentir esto?
Espero y esta noche no soñar con ella, ya que hay mañanas en las que prefiero quedarme dormido y fantasear que por fin a su lado soy feliz, que enfrentar mi realidad llena de soledad y sueños rotos.
Espero poder conciliar el sueño tranquilamente esta noche y no pensar por esta noche en ella, tan solo por esta noche, así talvez mañana pueda tener valor para poder decirle esto que siento, y así poder estar tranquilo otra vez.
viernes, 22 de mayo de 2009
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